

¿Por qué es importante el aislamiento térmico de las instalaciones deportivas?
Las instalaciones deportivas deben cuidar principalmente del confort de sus usuarios, porque las condiciones del pabellón inciden directamente en sus resultados, bienestar y salud. Por eso se presta tanta atención a mantener la temperatura y el nivel de humedad adecuados en el interior del edificio. La temperatura en un lugar así no debe ser demasiado alta ni demasiado baja, pero una mala condensación de humedad puede provocar la formación de moho u otros problemas. Afortunadamente, un aislamiento térmico bien diseñado y construido ayuda a controlar las condiciones de la sala durante todo el año.
Reducir los costes energéticos y mejorar el confort del usuario.
Por tanto, el aislamiento térmico de las instalaciones deportivas es necesario para garantizar la temperatura adecuada, el confort de los usuarios, reducir el coste energético y al mismo tiempo prevenir problemas relacionados con la humedad. Por ello, a la hora de diseñar y construir pabellones deportivos se debe tener en cuenta una solución de aislamiento térmico adecuada, que creará las mejores condiciones posibles para su funcionamiento. Nuestra empresa Quortex se ocupa, entre otras cosas, del aislamiento de estructuras de tiendas de campaña mediante soplado de gránulos de poliestireno. Esta es una excelente opción para todos los propietarios y funciona bien en cualquier época del año.
Mantener la temperatura adecuada implica el uso constante de calefacción y aire acondicionado en una instalación deportiva. Por este motivo, los propietarios consumen mucha energía y, por tanto, incurren en costes elevados. Sin embargo, si reducimos las pérdidas de calor, podemos reducir las pérdidas de energía en toda la instalación.
- Aislamiento de tiendas de campaña mediante soplado de gránulos de poliestireno
- El aislamiento térmico de la tienda de campaña supone un ahorro de hasta 80% en costes de calefacción
- El aislamiento térmico le permite seleccionar la unidad de calefacción óptima para la sala de la tienda.
- Ejemplos de aislamiento térmico de instalaciones deportivas
Aislamiento de tiendas de campaña mediante soplado de gránulos de poliestireno
El aislamiento térmico, o más comúnmente conocido como calentamiento de la tienda de campaña en la estructura, se realiza soplando gránulos de poliestireno con una bomba portátil especial a una presión máxima de 225 Pa. Gracias a este dispositivo, podemos aislar una sala que cubre una pista en hasta 10 horas, dependiendo de las condiciones locales.
Se inserta espuma de poliestireno entre dos capas de revestimientos, creando así una capa aislante con un espesor que depende del grado de tensión de los revestimientos. En lugares que lo requieran utilizamos cinturones de refuerzo especiales.
El aislamiento térmico de la tienda de campaña supone un ahorro de hasta 80% en costes de calefacción
Según nuestras mediciones, el aislamiento de pasillos permite ahorrar hasta 80% en costes de calefacción. Las condiciones termostáticas dentro de la sala mejoran significativamente, haciéndola mucho más fresca en verano y manteniendo el calor mucho más tiempo en invierno.
En verano, en los días calurosos, la temperatura en la sala es 15°C más baja que en el exterior, en invierno, después de una noche sin calentar la sala, la temperatura interior por la mañana es de 11 a 18°C más alta que afuera, y cuanto mayor es la escarcha, mayor es la diferencia de temperatura.
El aislamiento térmico le permite seleccionar la unidad de calefacción óptima para la sala de la tienda.
El aislamiento térmico logrado permite seleccionar la unidad de calefacción óptima para una sala determinada, lo que genera ahorros operativos adicionales, y el uso de destratificadores dentro de la sala que mezclan el aire asegura una distribución uniforme de la temperatura dentro de la instalación. Estas soluciones permiten una reducción radical de los costes operativos de la sala.
Un problema común en este tipo de pabellones deportivos es que el vapor de agua se condensa en las paredes y se escurre por las lonas; el aislamiento elimina total e inmediatamente este problema. El aislamiento acústico conseguido gracias a una capa media de 30 cm de poliestireno en las paredes de la sala es de 29 a 32 dB menos del ruido que se escapa al exterior. Una ventaja adicional es el importante refuerzo mecánico de las paredes, lo que hace que la sala sea mucho más resistente al viento.